domingo, 13 de abril de 2014

Somos mucho más que tres!

Ayer, en nuestro primer "Tr3s Taller Abierto", que compartímos con Dandelion Taller de Telas y Paulina Indurain Orfebrería, una de las bellas personas que pasó a vernos nos preguntó a cada una cómo trabajamos...

Para las tres, es un universo conocido y totalmente naturalizado, es nuestro día a día durante el trabajo en cada uno de nuestros talleres.

Ante la pregunta, cada una, (o al menos yo) tuvimos que hacer un esfuerzo de desnaturalizar ese trabajo y ponerlo en palabras.

Nos encontramos hablando del detrás del producto, reencontrándonos con el paso a paso, que siempre es en solitario y en silencio. 


Naty de Dandelión trabaja con lienzos nobles, de colores muy vivos y frescos... también trabaja con tela japonesa que es un divinor!; Cada modelo es único y no repite estampados... te llevás un Dandelion y sabés que es tuyo y no lo vas a ver replicado. Viste lo que cose, y cose sólo lo que le gusta vestir. Prueba telas, ideas de amigas y muchas que se le ocurren mientras toma mates cerca de León.

Paulina trabaja con plata, cobre y alpaca... Nombres de metales que gracias al trabajo a mano se convierten en bellos objetos para lucir. Le gusta hacer juguetes, y las bicis pequeñitas en anillos y llaveros dan cuenta de ese gusto. Lunas crecientes y llenas, perritos con corazón, anillos con lunares.

Yo trabajo con telas antiguas, con papeles antiguos y algunas telas convencionales... Coso a mano los cuadernos, pliego el papel y diseño las tapas. En la búsqueda estoy gestando novedades; Imágenes estenopeicas de mi barrio, bolsillos y miles de bocetos en un cuaderno que me mira desgastado desde la mesa del taller.

Las tres trabajamos pensando en las personas que eligen nuestro trabajo, en los posibles gustos y necesidades, pero sin perder el rumbo que le queremos dar a lo que hacemos: a mano en todo el proceso, y con amor (eso se nota, se los aseguro).



Mientras cada una contó alguito, mate de por medio, creo que las tres nos dimos cuenta de la dimensión de lo que hacemos. No por la cantidad, ni por el lugar físico que ocupa nuestro taller, ni los puntos de venta, ni la cantidad de ventas... No, tomamos dimesión de que esto no es sólo "lo que hacemos", es lo que somos.

Gracias por acompañarnos en esta primer ronda.

Los esperamos en las muchas que se irán dando, porque el primer paso siempre es augurio de camino largo



martes, 1 de abril de 2014

De Tolosa



Hacía dos años que me había venido de Tolosa a Villa Crespo.
Mi barrio pocas veces era noticia para Buenos Aires, aunque yo leía todas las mañanas el diario de allá antes que el de acá, para estar cerca, para reconocer en las fotos mis esquinas, para saber (a veces más que mi familia) lo que andaba pasando por allá, y no sentirme tan lejos, tan ajena.
-"soy de La Plata, bah, de Tolosa, es la  estación anterior a la de La Plata, la del puente"-
Esa es mi presentación a cuanto porteño me he cruzado.
Ese 2 de Abril, la primer noticia que leo es el incendio de la destilería Ensenada. Salto de la silla, largo el mate, sé del peligro de esa situación... llamo, no me atienden en casa.
Hago silencio, retomo el mate y mi novio me dice "llamá dentro de un rato, no pasa nada"
Siguiendo paso a paso la noticia, hablando con una amiga que trabajó para YPF.
Llamo, atienden:
-"mamá!! viste lo de la destilería!!"-
- No, qué pasó-
- Se prendió fuego una parte ma, estoy preocupada-
- Quedate tranquila Jes, seguro lo van a poner bajo control!. Vos todo bien?-
- Si má, cualquier cosa llama, sí?-
- Si hiji -
Con nervios y la sensación de necesitar el minuto a minuto de la información, la saludé. No había mucho para hacer, sólo esperar, que cediera el incendio, que no pase a mayores...
Y se vino la noche, y apagué la computadora, y al otro día me desayuné de la lluvia, de la inundación, del desastre, sin siquiera haber probado el primer mate.
Tolosa era uno de los barrios más castigados. Allí los míos.
Y comencé a tironear del hilo del recuerdo a cada persona que quise, que me quiso, que me crucé, que formó parte de mi vida por allá... y empecé a escribir mensajes que no llegarían nunca, y a llamar y que no me atiendan, y los minutos eran días. Imágenes por miles en las redes, no podía distinguir los lugares, las calles... Todo agua.
Llamo, me da tono el teléfono. Suena. Atiende la voz apagada mi mamá. Pregunto casi con miedo, cómo están... No había subido el agua, a ellos no les había tocado, lo peor era del otro lado de la vía... casi tres metros. Se me erizó la piel. No había espacio en mi mente para imaginar lo que ella me contaba.
Y mi hermana en la cruz roja, y mi viejo en su trabajo dando una mano repartiendo víveres, y ella se iba a dar una mano también con sus colegas.
Corto el teléfono, y sigo sin creer. Villa Crespo parecía quedar más lejos aún después de esa llamada. Viajar era imposible. Mate en mano, escribiendo mensajes. Uno a uno, enviando, sin respuesta ni retorno. Cruzando dedos. Con ganas de viajar y abrazar de un solo tirón a todos. Desear que no sea cierto, que sea un invento, una exageración.
Vuelvo a llamar a la noche. Las palabras elegidas eran “desastre y solidaridad”: “- Un desastre Jesi, horrible, horrible todo. Pero la gente está en la calle, ayudándose unos a otros, muchísima solidaridad… es increíble. - ”.
Y me llovieron mails de gente que quise y quiero, preguntándome por mi barrio, por mi familia. Les contaba que estaban bien, les conté de la solidaridad en mi ciudad, de esos puentes invisibles que unen a completos desconocidos para ayudar… Les conté de la valentía de muchos que arriesgaron su vida para salvar a otros. Les dije también que comprendimos de un plumazo que ese vecino al cual no le conocemos el nombre es el que nos puede tender una mano, cebarnos un mate, ayudarnos a limpiar nuestra casa. 
Pasaron días hasta que pude viajar. Nunca tan ansiosa y apenada a la vez. Tomé el tren en Constitución, se fueron sucediendo las estaciones, bajaba la gente, y poca subía.
Éramos poquísimos, un silencio enorme peregrinaba durante todo el viaje. Grupos de personas con cajas y donaciones. Un muchacho con su bicicleta lloraba un poco, y otro poco se sonaba los mocos. El guarda en silencio también. Yo seguía sentada, con la mochila cruzada sobre mi pecho, esperando llegar… pensando en el no paisaje que me esperaba, casi sin poder imaginarlo.
Pasa el tren por el Mercado Regional… Un tractor llevando muebles rotos y desvencijados a uno de sus playones. Cachetazo.
En segundos se va deteniendo el tren, y llego a mi estación. Está mi hermana, con un saquito, esperando. Bajo, la abrazo. La angustia de esos días se resume en ese segundo y todo lo pensado, cede. De a uno van apareciendo los nombres y las noticias. Las marcas del agua en las casas… pasar por esas paredes y tomar dimensión de lo que fue. Las caras de mis viejos. El barrio bullendo un sonido distinto, el del laburo codo a codo con y para el vecino que lo necesita, ninguno en su casa, todos afuera, en la calle para el otro.
Los mates van y vienen, me cuentan  de a pedazos lo que saben, lo que se enteraron. Van surgiendo los nombres, uno por uno… A algunos les llegó la inundación fea, otros salieron a dar una mano, algunos no estaban en sus casas.
En mi cabeza, el mareo de tanta información junta y la sensación de haberlo vivido de afuera, pero desde adentro también… Casi en un límite indescriptible, que de seguro comparto con platenses que hoy viven en otros lares.
Volví ese mismo día a Capital. Volví con el mismo silencio bajo del brazo con el que viajé.
Porque no habían palabras, porque recién ahora las estamos hilando… casi sin querer, porque hubiéramos preferido otro 2 de Abril.



Mi humilde aporte para Desbordes
a un año de la inundación en la Ciudad de La Plata

La marca de agua


Una de las más grandes tristezas
de mi ciudad bella,
de mi La Plata,
de mi Tolosa
De nuestra ciudad
Agudicen el oído
los invito


domingo, 30 de marzo de 2014

Taller intensivo en Abril!

:::Nuevo taller intensivo de ENCUADERNACIÓN::::

Nuevamente abrimos el taller para compartir lo que sabemos y aprendan a hacer sus propios cuadernos.

Unos matecitos, buena música y algo casero para compartir.

Cuándo? Lunes 7 de Abril 
a qué hora? dos opciones:

--> A partir de las 10
--> A partir de las 16

Dónde? en el taller de Paternal
(a tres cuadras de Avd. San Martín y Jonte)

-todos los materiales incluídos-

Consultanos por nuestra promo si venís acompañado!

Mail: palomitahechoamano@gmail.com



domingo, 23 de marzo de 2014

Otoño


Otra estación en el taller
El solcito da distinto por la ventana
y algunas plantas se desnudan
y otras poquitas aún lucen sus 
últimas flores!
Pronto andaremos de novedades,
de feria
pero sobre todo
trabajando para sorpenderlos...
mientras, una cancioncita: 

miércoles, 19 de marzo de 2014

Era hora!

Ayer en casa, mate de por medio
me dice: "no tenés página en facebook".
Y no, no tenía página en facebook!
Ella se fue con el cuaderno 
que me había pedido y yo seguí con el mate,
pero poniéndole manos a la obra a la página.

De a poquito, va a ir tomando más color,